Evangelio del Día


Evangelio según San Mateo 20,1-16a

reflexión

Brillo que no se puede ocultar

Cuando tienes un brillo especial, las personas lo notan y se dan cuenta que hay algo distinto en ti. Y es que ese brillo no se puede ocultar, porque has sido llamado a brillar y nada ni nadie te puede opacar. Ese brillo trae esperanza, renacer, oportunidad y disipa las tinieblas del temor, el fracaso y la esterilidad. Cuando cargas el brillo de Dios, todo es iluminado por él, y aunque intentes ocultarlo, difícilmente lo lograrás. El brillo se alcanza pasando por el fuego, siendo probado y procesado. Es ahí cuando más brillo sale de ti, porque creces en la adversidad, conoces la oscuridad y revives a la luz.

 

El brillo que tienes no lo puedes ocultar, porque proviene de lo alto y sublime, sería un acto inútil, porque has sido llamado a ser luz y a brillar.

 

Que tu brille alcance a más personas, que eso que Dios depositó en ti y te ha hecho brillar, resplandezca en otros y les invites también a brillar. No intentes más dejar a un lado lo que Dios te regaló, no dejes de brillar, porque ese brillo no se puede ocultar. Ese brillo no se puede ocultar por estas razones: 1. Por tu diseño; fuiste creado por Dios para brillar e impactar. 2. Porque es necesario brillar en este mundo de oscuridad. 3. Tu brillo atraerá a otros y cambiará tu entorno. Versículo para reflexionar: Que tu obra sea vista de tus siervos, y tu magnificencia (brille) sobre sus hijos (Salmo 90:16).

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