11 frases de Monseñor Romero

El 14 de octubre de este 2018 el obispo mártir del Salvador, Monseñor Oscar Romero, fue canonizado en la Plaza de San Pedro. Su vida entregada por los más pobres, con valentía y enfrentando el poder que oprimía a su pueblo, nos desafía a dar pasos concretos en el seguimiento de Jesús.  Lo recordamos con 10 frases que reflejan su corazón de pastor comprometido con su pueblo.

 

 

1. “Tiene que proponer la Iglesia católica, entonces, una educación que haga de los hombres sujetos de su propio desarrollo, protagonistas de la historia. No masa pasiva, conformista, sino hombres que sepan lucir su inteligencia, su creatividad, su voluntad para el servicio común de la patria”.

 

2. “Toda persona que lucha por la justicia, que busca reivindicaciones justas en un ambiente injusto, está trabajando por el Reino de Dios”.

 

3. “Si denuncio y condeno la injusticia es porque es mi obligación como pastor de un pueblo oprimido y humillado”.

 

4. “De nada sirven las reformas si van teñidas de tanta sangre”.

 

5. “Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios. Una ley inmoral nadie tiene que cumplirla”.

 

6. “He sido frecuentemente amenazado de muerte. Debo decirle que, como cristiano, no creo en la muerte sin resurrección: si me matan, resucitaré con el pueblo salvadoreño”.

 

 

 

7. “Un obispo morirá pero la Iglesia de Dios que es el pueblo, no perecerá jamás”

 

8. “La oligarquía, al ver que existe el peligro de que pierda el completo dominio que tiene sobre el control de la inversión, de la agroexportación y sobre el casi monopolio de la tierra, está defendiendo sus egoístas intereses, no con razones, no con apoyo popular, sino con lo único que tiene: dinero que le permite comprar armas y pagar mercenarios que están masacrando al pueblo y ahogando toda legítima expresión que clama justicia y libertad”.

 

9. “Puede usted decir si llegasen a matarme que perdono y bendigo a quienes lo hagan”.

 

10. “La justicia es igual a las serpientes. Sólo muerden a los que están descalzos”.

 

11. “Este es el pensamiento fundamental de mi predicación: nada me importa tanto como la vida humana".

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