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Evangelio según San Mateo 10,16-23

P Nicolas Retes | 14/07/2017 | 3.044 vistas

Jesús dijo a sus apóstoles: "Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas. Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas. A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos.

 

Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes. El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir. Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará.

 

Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre."

 

 

Palabra de Dios

 

 P. Nicolás Reyes sacerdote de la Arquidiócesis de Buenos Aires

 

Queridos amigos de Oleada Joven, el evangelio de hoy nos presenta esta invitación a ser astutos, creativos, inteligentes frente a las fuerzas del mal.

Y si, el mal tiene mucho poder en este mundo, sin embargo, si nosotros cultivamos el bien en lo profundo de nuestro corazón, si buscamos realmente confiar en el Espíritu Santo que es conduce en medio de las vicisitudes, los problemas, las dificultades de esta vida, entonces sin dudas podremos hacer las obras de Dios.

A causa de Mi Nombre, dice Jesús, en el evangelio.

Nos invita a perseverar, hasta llegar al final, al último día con fidelidad y esta es una gracia que solo Dios nos puede conceder, no desanimarnos, no perder la alegría frente a las cosas que ocurren en nuestro mundo, en nuestro planeta hoy.

Es necesario entonces tenerlo a Jesús como centro, en el corazón para poder seguir sembrando, para no cansarnos, realmente para cultivar aquellos valores que hemos recibido en nuestra familia, que nos ha enseñado la Iglesia y que intentamos seguir practicando todos los días, pero que muchas veces se ven amenazados por nuevas corrientes.

Por eso es importante volver siempre a la fuente, a Jesucristo, de manos de la Iglesia, una Iglesia joven, en manos del Espíritu Santo queremos entonces seguir sembrando La Palabra de Dios.

Para esto hace falta astucia dela buena, hace falta creatividad, hace falta no repetir a cada rato lo mismo sino fijarnos nos pide el Espíritu hoy y lanzarnos sin miedo a contagiar al Señor.

 

 

 

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