Animarse a desandar el nuevo camino

Un nuevo año implica un nuevo comienzo, una nueva chance, oportunidad. Es un nuevo camino que se nos abre por delante, desafiante, lleno de novedades. 

 

Pero esta novedad que trae nos pone de cara con el recuerdo y por qué no, la nostalgia de los caminos ya transitados. Aquellos que pudieron convertirnos en verdaderos aventureros o ermitaños temerosos de volver a salir, de animarnos a cruzar el umbral una vez más.

 

O tal vez la mochila la llevamos como pegada a la espalda, nos pesa y hasta nos hunde. ¿Qué decidir? ¿Quedarse en la esterilidad de una vida que ya no alimenta o animarse a vaciar esa mochila pesada de cosas que ya no me sirven?

 

El Señor te tira la mano una vez más, ahí, en donde y como estás para que te animes a salir a descubrir lo que este nuevo camino quiere sorprenderte invitándote a crecer, a vivir.

 

Sacá de la mochila lo que no te sirve y preguntate con qué contás de bueno, bello y noble para aprovechar ésta nueva oportunidad, para compartir con los demás, para hacer camino junto a otros.

 

 

 

 

De nuestra redacción

CA

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