Una oleada que para mí se volvió marea

Este 2019 se cumplen 2 años. 2 años de entrar en un espacio que abre puertas y corazones. Un

lugar donde se puede poner nombre a diversas experiencias y vivencias de fe y de vida.

Aunque creo que la conozco hace mucho más, ya que antes de pensar a escribir en ella, ya tenía la 

posibilidad de acercarme a las reflexiones que otros jóvenes escribían. ¡Cuánto bien me hicieron!

¡Cuánto me enseñaron! por eso de manera frecuente apreté la opción "compartir" en redes

sociales. Pues creo que lo bueno no solo se puede, sino se "debe" compartir.

Y después de tanto leer y ahondar en muchos temas gracias a la profundidad de otros

, hace dos años me sumergí en este mundo para ponerme al otro lado de la 

vereda y comenzar a apretar las teclas según el Espíritu me fuera guiando.

Y aquí estoy. Hoy dando gracias por la Oleada. Una Oleada que para mí se volvió marea donde

poder remojar el corazón de otros jóvenes desde la sencillez de mis escritos.

Doy gracias por este tiempo, y escribo este último texto para completar los 30. No es un número

menor. Pero no lo digo para llevarme el mérito, pues quien me animó a escribir y explotar este

talento que no conocía de mí, fue Jesús.

A partir de unos minutos comienza una nueva etapa de evangelización. Se abren nuevos 

horizontes y desafíos. Una nueva y renovada misión de llevar a Jesús a todos los jóvenes.

Que este tiempo nuevo sea de mucha gracia.

Larga vida a Radio María Joven. Hasta siempre Oleada de amor!

 

Javier Navarrete Aspée

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