Sencillamente pequeños

Todos hemos sido un niño que depende del padre para alimentarse, para dar los primeros pasos.  Así seguimos siendo, con unos años demás. Aunque ese detalle es lo que determina estar en la tierra, el que transcurra años. Eso se ve reflejado en nuestros rostros, en nuestras manos, en las arrugas.

Pero interiormente siempre seremos ese niño que depende del padre, que depende de Dios.

Él es amor, y no hay ser humano existente en la tierra que no experimente el amor. Y aunque no lo conozca todavía, sin querer y dentro de los planes de Dios, lo  experimenta a Él.

Cada niño crece por el amor, cada adulto vive por el amor.

Y el amor es lo que nos hace ser siempre niños frente a Dios. 

Porque por el amor vivimos...por Dios vivimos. 

Article Tags: #amor #dios #niño
0 comments