Seguir

 

 

 

No, no te detengas. 
 
Comenzar bien es una gracia de Dios. 
 
Continuar por buen camino
 
y no perder el ritmo,
 
es una gracia todavía mayor. 
 
Pero la gracia de las gracias,  
 
está en no desfallecer, 
 
con fuerzas todavía
 
ya no pudiendo más, 
 
hecho trizas
 
añicos, 
 
seguir avanzando
 
hasta el fin. 

 
 
 
Fuente: marianistas.org- Heldel Cámara

 

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